En una época donde el rol de la mujer era
relegado exclusivamente al cuidado del marido, los hijos y el hogar, donde no
debía salir a la calle si no iba acompañada de su marido. Donde la figura del
hombre se imponía en todos los ámbitos, y no se concebía la idea de resaltar la
colaboración femenina en ninguna gesta que se fraguara. La mentalidad machista
permeaba todos los contextos. Y aunque la mujer se destacara no se le reconocía
su hazaña porque la historia en sus inicios fue escrita por hombres y no era de
su interés reconocer el desempeño femenino. Sin embargo, a pesar de que la
mujer estuvo presente en todas las luchas realizadas por el hombre, como
compañera, colaboradora, solidaria no aparece registrada su participación. Ha
debido pasar muchos años para que una franja minoritaria represente el sexo
femenino en los diversos ámbitos en que convive la humanidad.
En países en vía de desarrollo la situación
fue más difícil y romper con esos patrones establecidos todavía hoy día, es
enfrentarse a una batalla campal donde al hombre se le permiten cosas que
realizadas por la mujer despiertan las animadversiones más hostiles y las
pasiones más bajas. Es en este contexto que quienes tenían la oportunidad de
conocer otras realidades alzaron sus voces proclamando la igualdad de derecho
como seres humanos que tenían las mujeres. Eugenio María de Hostos, humanista
sensible, probablemente uno de los primeros hombres que podrían considerarse
como feminista, por reclamar en todas las tribunas a que tenía acceso los derechos
de la mujer. Consciente de que existían otros ámbitos donde la mujer
contribuiría al desarrollo social, económico y político de su país sin que esto
significara una amenaza para el sexo masculino. Decidió allanar los caminos que
le impedían a la mujer alcanzar la confianza para emprender nuevos rumbos que
sacaran de la marginalidad las de su sexo.
El conocer otras realidades de su mismo sexo permite establecer
comparaciones y poco a poco ir concibiendo ideas que pueden con el tiempo
materializarse. Es precisamente dicha realidad la que hace que Hostos se
identifique con el sentir femenino e inicie la motivación a través de sus
discursos en los ámbitos que comparte con sus homólogos y puede llegar a franja
de la sociedad que tenía acceso al conocimiento. Estos eran capaces de entender
la importancia de la educación de la mujer en ciencia para que la sociedad del
momento continuara hacia el desarrollo.
El contacto con otras realidades
sociopolíticas le permitió a Hostos establecer comparaciones con la vivida en
Latinoamericana, y percatarse que urgía poner en marcha un plan educativo donde
esta fuera cambiada. Educador por sobre todas las cosas, incondicional ante las
causas de los más débiles sin importar la nacionalidad, Hostos prefirió ganar
adversarios y no ser eco de las voces machistas de su época. Ignoró estas y se
unió a las pocas voces femeninas que exigían por derecho lo que correspondía
como seres humanos que formaban parte de una comunidad y querían ser personas
productivas para la sociedad que formaban parte.
Hostos, aunque fue pionero e
innovador antepuso los valores morales en los diferentes roles que pudiera
desempeñar el ser humano, consideró un acto de inmoralidad la elección de una
profesión pensando únicamente en el beneficio económico y no en la vocación que
poseía y los deberes que imponen las funciones sociales. La sociedad debía ser
el eje central del individuo y su contribución para su desarrollo social,
político y económico el proyecto principal para todo ciudadano. Precisamente
por lo relevante que consideraba la participación de los ciudadanos en el
desarrollo de su país era que consideraba prioritario la formación educativa en
ciencia de la mujer. Para conseguir tal propósito se debía erradicar la
creencia de que la mujer era un ser inferior, muestra de esto fue lo afirmado
por Hostos (1872)
Esta
academia quiere un arte literario basado en la verdad, y fuera de la ciencia no
hay verdad, no hay palabra, quiere, tiene querer difusión para las verdades
demostradas y fuera de la propaganda de la erradicación del sentimiento no hay
eficacia de verdad científica……..el sentimiento despierta el amor de la verdad
en los pueblos no habituados a pensarla, porque hay una electricidad moral y el
sentimiento es el mejor conductor de esa electricidad. El sentimiento es la
facultad inestable, transitoria e inconstante en nuestro sexo, es facultad
estable permanente, en la mujer. Si nuestro fin es servir por medio del arte
literario a la verdad y en el estado actual de la vida chilena el medio más
adecuado a ese fin es el sentimiento y el sentimiento más activo y por lo tanto
más persuasivo y eficaz en la mujer. Por una
educación de ideas, una rigurosa deducción en base primera la educación de la
mujer (p. 2,3)
Para Hostos lo que la sociedad requería de
personas que contribuyeran con el orden social, y para conseguirlo se debía
comenzar por el cumplimiento del deber. Estos se iniciaban desde la
responsabilidad de ser feliz, la formación de los hijos hasta la organización
social. Su ideología está permeada de valores que se interrelacionan con las
diversas disciplinas del currículo educativo en los diferentes niveles de
formación del individuo. Precisamente, sus ideales, en una época donde campeaba
el machismo lo convierten en feminista e innovador, aunque no se empleara el
término para ese entonces.
No obstante, sus ideas no son solo
materia de estudio para recordar, tambien caben perfectamente en el presente,
hoy en la posmodernidad, en un mundo en el cual todo es aparentemente relativo,
valores que en otros tiempos eran incuestionables, tales como la sexualidad, el
matrimonio, la religión, parecen pender de un hilo o de un cáñamo que puede ser
fracturado en cualquier momento. Así lo plantea
Maceiras (2016, p.6) En nuestro tiempo, los grandes soportes del pensamiento
clásico y moderno son interpretados a la luz del subjetivismo y desde puntos de
vista personales: Yo, Dios, Naturaleza, Razón, Conciencia, Verdad, no son
considerados ni aceptados como referencias absolutas.
No cabe duda, que lo expuesto por
Hostos en su conferencia sobre la educación científica de la mujer hoy tiene
tanta utilidad como en su primer contexto. Por ejemplo los siguientes
postulados.
En el corazón afectuoso, el cerebro
ocioso y el espíritu baldío y yermo de la mujer, está probablemente la semilla
de la nueva vida social; del mundo moral que se reclama de los gobiernos, de
las leyes, y de las costumbres sociales. Pero si es educada por el corazón y
para el corazón; aislada sistemáticamente como vive en la esfera de la
idealidad enfermiza, será una planta que vegeta, no una conciencia que conoce
su existencia; será una mimosa sensitiva que lastima el contacto de los hechos,
que las brutalidades de la realidad marchitan; no una entidad de razón y de conciencia
que, amparada por ellas en su vida, lucha para desarrollarla, las desarrolla
para vivirlas, las vive libremente las realiza.
Hostos, reconoce que la vida
vegetativa de la mujer es obra de los hombres, de sus errores, consecuencia de
sus debilidades, puesto que ellos monopolizan las fuerzas y no hacen un justo
empleo de ellas. Que hacen las leyes a su medida, prescindiendo de la mitad del
género humano. Reconoce que ellos son los responsables de los males causados
por sus acciones a las leyes eternas de la naturaleza. Considera que esa ley es
la de la igualdad moral del hombre y la mujer, porque uno como otro es obrero
de la vida; porque para desempeñar ese ministerio, ambos están dotados de las
facultades creadoras que complementan la formación física del hombre-bestia por
la formación moral del hombre-dios. Admite que ellos, los hombres, violan esa
ley, reduciendo el ministerio de la mujer a la simple cooperación de la
formación física del animal, que le arrebatan el derecho de cooperar a la formación
psíquica del ángel. Propone que para instruir la personalidad de la mujer con
responsabilidad efectiva.
Además, llama a reconstruir la
personalidad de la mujer instruyéndola en la responsabilidad ante sí misma,
ante el hogar, ante la sociedad: Y para hacerlo, restablecer la ley de la
naturaleza, acatando la igualdad moral de los sexos, devolviendo a la mujer el
derecho a vivir racionalmente, haciéndole conocer ese derecho, instruyéndola en
todos sus deberes. De la misma manera llama a educar su conciencia para que
ella sepa educar su corazón, y en consecuencia será una persona responsable; responderá
de su vida con los mables virtudes que hacen del vivir una satisfacción moral y
corporal que hace lo correcto y actúa por su propia motivación. Según Merejo (2007) la virtud es un hábito
que depende de nuestra voluntad y que es regulada por la razón, como la
regularía el hombre sabio. (p.128). De la misma manera que se debe educar para
que sea ser humano; para que cultive y desarrolle sus facultades; para que
practique su razón; para que viva su conciencia; no para que funcione en la
sociedad con las supuestas funciones privativas de mujer. Cuanto más ser humano
se conozca y se sienta, más mujer querrá ser y sabrá ser.
Según Hostos la mujer tiene las
facultades para conocer y manejar todo el entramado sistemático de la ciencia.
Sostiene que si se educa científicamente habrá desenvolvimiento correlativo de
su facultad de amar. Amaría con más intensidad lo que ya ama; sería más eficaz
su misión en la sociedad. Conocedora de las leyes de la naturaleza, libre de
supersticiones, de los errores, de los terrores en que continuamente zozobran
sus sentimientos, su razón y su voluntad. Podría ser mejor educadora de sus
hijos, moderaría y mejor sus actividades. Les presentaría siempre lo bello y lo
bueno como meta.
Debido a que la mujer es siempre una
influencia, entonces es necesario educarla científicamente. Todo lo anterior,
Hostos lo sintetiza en la siguiente cita: “cuando esté más educada su
conciencia; que sus actividades serán más saludables cuanto mejor desenvueltas
estén sus facultades, es tan evidente y es tan obvio, que por eso es necesario,
indispensable, obligatorio, educar científicamente a la mujer.” Hostos (p.4)
Para que como sostiene Aristóteles citado por Merejo aprenda por la repetición
de la práctica, aunque no esté innato en ella, pero que sea de manera
constante, mediante un acto de consagración, templanza, fortaleza y prudencia.
(p.129-130)
Cabe preguntarse, ¿Hasta qué punto
se han puesto en práctica los postulados de Hostos después de dos siglos, y de
qué manera se divulgarían en la actualidad para tales fines?
Con relación a la educación formal
en América Latina y el Caribe, por ejemplo, ha habido ciertos avances, pero
también persisten dificultades. Según la
UNESCO, para el 2015 el número de mujeres que no sabía leer ni escribir superarían los 17 millones. En
algunos países con importante presencia de población indígena, las disparidades
en contra de la población femenina aún tienen que ser abordadas en diversos
aspectos, en particular entre el grupo de mayor edad. Por otro lado, la Revista Iberoamericana de
Educación plantea lo siguiente.
…es necesario tener en cuenta
que el debate actual sobre la educación y las mujeres no se limita, como en
épocas pasadas, a considerar sólo los aspectos cuantitativos. El foco de
interés es analizar qué aprenden allí sobre sí mismas y su futuro papel en la
sociedad, por qué continúan orientándose hacia campos profesionales
tradicionalmente femeninos, qué efectos tienen en el desarrollo de su
identidad, autoestima y proyecto de vida, los mensajes que se transmiten a
través del currículum formal y oculto; en definitiva, todos los procesos y
mecanismos manifiestos y sutiles a través de los cuales la escuela transmite un
conjunto de valores, prescripciones y expectativas diferenciales según género.
En efecto, la
participación de la mujer en el quehacer político, por ejemplo, no es
equitativa con relación al del hombre. Tal es el caso de la República Dominicana,
que a pesar de que la ley estipula una cuota tal de mujeres en puesto de
dirigencia de primer orden y en puestos legislativos y municipales, dicha cuota
queda por debajo de la de los hombres.
En el campo de la
ciencia la participación de la mujer ha sido poco destacada, amén de Marie Cury
que en 1903 obtuvo el premio Nobel y que pese a otros logros significativos no
fue admitida en la Academia de Ciencias, lo que indica la situación de relego
de la mujer en este campo. Otras mujeres han tenido participaciones de rigor
científico, pero han sido ignoradas por motivos sexistas.
A razón de esta situación, y si se toma en
cuenta que el mundo de hoy no es el de ayer; el hoy ha sido irrumpido por las
tecnologías de la información y comunicación. (TIC), las prerrogativas a tomar
han de ser conforme al contexto. La vida acelerada, los cambios de paradigmas,
las satisfacciones inmediatas demandadas por el cerebro de las nuevas
generaciones, a razón de vivir en un mundo cada vez más tecnologizado y en el
que lo único constante son los cambios., demandan nuevas formas de divulgación
de las corrientes de pensamiento; que aunque fueron concebidas en otros siglos
hoy se adecuan a las soluciones de problemas sociales hasta la fecha no
resueltos, como es el caso de la educación científica de la mujer, la cual fue
preocupación de Eugenio María de Hostos.
¿Cómo divulgar dicho pensamiento?
Según Merejo (2016)
el pensamiento filosófico, sociológico de Hostos adquiere una dimensión
compleja no solo en lo real sino también en lo virtual. Forma parte del mundo
virtual, y hay que comenzar a estudiarlo por medio de la conectividad y la
interactividad propia de este mundo. Hay que colocar su obra en el
ciberespacio, a fin de darlo a conocer a las nuevas generaciones y darles la
oportunidad a los estudiosos de su pensamiento. Y más aun a sabiendas de que el
español es la segunda lengua más utilizada en el cibermundo, según el Instituto
Cervantes, citado por Merejo.
La obra de Hostos
tiene presencia gracias a su inserción en el cibermundo. Los hipervínculos
abren una ventana hacia la crítica y valoración de su obra, hace justicia al
estado de abandono en el que se había mantenido por tanto tiempo. Apuntan hacia
una estrategia fundamental para que su pensamiento sirva de referencia en el
planeta. Especialmente para los jóvenes Net y nativos digitales; dado su
carácter instantáneo e interactivo. La virtualidad ofrece la oportunidad de
darle una comprensión amplia y global al pensamiento Hostosiano.
Finalmente, la
propuesta de Eugenio María de Hostos sobre la educación científica de la mujer,
aún tiene vigencia, a pesar de los avances experimentados por la humanidad en
dicho campo. Este fue un visionario que entendió que de no incluir a la otra
mitad del género humano en la educación científica las posibilidades de un
mundo más justo serías remotas.
El mundo y en
especialmente América Latina tiene un gran reto al respecto, pues si bien es
cierto que la mujer en una proporción considerable ha avanzado, aún queda mucho
camino por recorrer. Puesto que todavía las profesiones están divididas en
propias de hombres y de mujer, todavía la postulación de la mujer para cargos
elegibles está por debajo de la de los hombres, todavía en muy pocos países
permiten que sea una mujer que ocupe la presidencia, aunque en la constitución
existe el aparente apoyo de los hombres hacia el sexo femenino en la realidad
siguen invirtiendo los valores morales, omitiendo la mayoría de sus logros e
ignorando su relevancia en ciencia, a pesar de la fortaleza de sus competencias
y la agudeza de su sentido. Se sigue evidenciando que en los grandes proyectos
de investigación científica figuran poco los nombres de mujeres.
Por todo lo antes
dicho, se puede afirmar que es imperativo poner en práctica el pensamiento de Hostos
sobre la educación científica de la mujer y el medio por excelencia es el
ciberespacio. Aprovechar el avance de este para divulgar las investigaciones de
las féminas. Que el cibermundo sea la plataforma para lograr materializar las
ideas que en la época de Hostos fueron aceptadas como utópicas, pero que en la
actualidad pueden lograrse, aunque continúen los mismos cánones sociales
impuestos por el sexo masculino.
Referencia bibliografía
Webgrafía
Documentos
Maceiras (2016) M.UCM. Texto para el Comentario Presencial.
Documento no publicado.
Libros
Merejo, Andrés (2007) “Conversaciones en el lago” Narraciones filosóficas. República
Dominicana. Imprenta la escalera.
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